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Problemática de los descendientes alemanes en el Perú

Parte de la exposición de Guillermo Godbersen:

Los esfuerzos del Perú para provocar corriente de inmigración datan desde el año 1832 ofreciendo tierras gratuitamente a todos los peruanos que se animaran a trabajar en la selva, pero muy pocas personas aceptaron esa propuesta. Esto debido a que la selva peruana era desconocida, salvaje e inhóspita y muy poca gente había ingresado a esas zonas.

Don Ramón Castilla en el año 1847 dio una acertada ley de inmigración. Los hombres del gobierno que dirigían y los científicos de esa época sabían de las inmensas riquezas de nuestro suelo, ya que este país es rico por naturaleza, porque es una de las pocas naciones que tiene las tres regiones naturales, Costa, Sierra y Selva.

Y un país que requería crecer y expandirse, necesitaba explotar sus riquezas, por lo tanto se necesitaba llevar a cabo una colonización urgente, sin la cual jamás podrían prosperar las regiones selváticas, tan olvidadas y aisladas, y tupidas de vegetación y misterios; pero sin caminos y sin brazos para explotar estas tierras.

Los Estados Unidos, Argentina, Brasil, Chile y otros paises, habían solucionado el mismo problema con la inmigración de colonos europeos, se necesitaba la protección y ayuda del estado, que era inevitable y necesaria.

Ese esfuerzo estatal se recompensaría luego con un auge comercial, industrial y cultural.

Alentado por dicha ley y con la propaganda que existía de los representantes del Perú en Europa, se alistaron grupos de inmigrantes.

Después de la guerra de la independencia, la situación de trabajadores en la Costa era muy escasa. Los esclavos habían disminuido, no había quien trabajara las extensas tierras de nuestra costa, y la sierra también se hallaba descuidada.

El congreso en el año 1849 dictó una Ley General de Inmigración, teniendo muy en cuenta la postración de la agricultura, fuente de riquezas, y ofreció una prima de 30 pesos a todo introductor de colonos extranjeros de cualquier sexo, cuya cantidad de colonos sea superior a 50 individuos y que tuvieran de 10 a 40 años de edad.

El compromiso del gobierno peruano era pagar los pasajes y la alimentación hasta el lugar de destino de dichos extranjeros. Estarían exonerados de toda clase de impuestos y también existían otras leyes favorables a la colonización. Pero por las continuas revueltas políticas que existían en el Perú fue muy lenta dicha inmigración, no fue tan favorable el recibimiento para la llegada de los europeos, ya que la nación vivía una continua zozobra.

En los años de 1788 a 1810 llegaron al Perú varias comisiones de mineros alemanes, ya que en el Perú existía el auge de la minería. Luego en el año 1854 llegaron 15 familias de alemanes para trabajar en las minas de Morococha y posteriormente siguieron otros súbditos alemanes más.

El primer alemán inscrito en los Archivos de la Nación en Lima es el Sr. Erich Hammer, quien ingresó al Perú en el año 1823. Esto no significa que dicha persona fuera el primer inmigrante alemán que ingresara a nuestro país, es más que seguro que anteriormente entraron otros súbditos alemanes al país. Pero el Señor Hammer es el primer inscrito en dicha dependencia del estado.

En el año 1853 habían venido al Perú aproximadamente 1500 europeos, que en su mayoría eran irlandeses, alemanes, ingleses, yugoslavos, italianos, franceses, etc.

El gobierno peruano en un inicio deseaba la entrada de unos 10 000 campesinos alemanes, austriacos y suizos; y había enviado trabajadores a construir una carretera en la selva, además para terminar la vía férrea del ferrocarril que iba a llegar a Pucallpa.

El momento fue propicio para esa grandiosa idea. El estado peruano se había enriquecido con la comercialización del guano y podía ofrecer muy buenas condiciones a los inmigrantes; de otro lado, la situación de la mayoría de los campesinos europeos era bastante triste en sus países de origen, la pobreza era grande y el futuro no ofrecía ninguna mejora.

En el año 1853 siendo Presidente del Perú, Don José Rufino Echenique, llegaron los primeros colonos alemanes hacia la selva peruana lo que hoy día es la ciudad de Tarapoto.

Desde un inicio esta gran colonización estaba destinada al fracaso por la falta de experiencia y ganas de no querer hacer las cosas bien, por ausencia de honestidad de los responsables del gobierno de esa época.

Los vapores se encontraban anclados en el Callao y los inmigrantes alemanes desembarcaban de ellos. A la salida del puerto los esperaban contratistas de muchos hacendados y comerciantes ofreciéndoles mejores contratos con mayores ventajas económicas a las que ofrecía en ese entonces el gobierno peruano para trabajar en Lima y en las ciudades que se encontraban en la costa peruana.

Por lógica, varios de los inmigrantes aceptaron los ofrecimientos de trabajo y se dirigieron a diferentes zonas según el contrato que habían firmado, ellos tomaron esa decisión ya que se dieron cuenta de la falta de seriedad de los representantes de gobierno, quienes no cumplían con los ofrecimientos que les habían prometido.

Un grupo siguió con la idea de seguir con la ansiada colonización de la selva nor-oriente peruana, pero en esa época se levantó en armas el Mariscal Don Ramón Castilla contra el Presidente Don José Echenique y los colonizadores fueron abandonados a su suerte en plena sierra peruana, pues el dinero destinado para tal aventura había sido gastado en compra de armas para la defensa nacional.

Los colonos se dispersaron por diferentes rutas buscando una mejora para su situación del momento. Un grupo de aquellos inmigrantes siguió la ruta hacia Chachapoyas, en la actualidad sus descendientes fundaron una ciudad que se encuentra a 3 horas de Chachapoyas en automóvil.

A esos descendientes, la historia no les dio importancia ni reconocimiento, y ellos fueron los primeros en venir a colonizar. Mi persona hace tres años investigó a esos descendientes y dio aviso a la Embajada Alemana para que ellos continúen la investigación, pero no le han dado la importancia necesaria, no le han tomado interés. Hace dos años llegaron unos historiadores europeos a investigar a ese pueblo de descendientes de alemanes, pero ellos llegaron con la creencia y convicción de que eran descendientes de los vikingos. En esa época conversé con el Alcalde de Chachapoyas vía telefónica, relatándole que no eran descendientes de los vikingos sino que son descendientes de la Inmigración alemana que fracasó en 1853, que fue el resultado de esa mala organización, en donde algunos de ellos volvieron a la capital, otros fueron a otras zonas, y los otros se quedaron allí. Menciono esto por si a alguna institución le interesa seguir las investigaciones correspondientes.

Concluyendo, la colonización de Tarapoto fracasó por falta de previsión y organización.

La inmigración de súbditos alemanes en el Perú de aquellos tiempos, era considerable; nuestro país se encontraba en muy buena situación económica, y abrió sus puertas de todo corazón. El gobierno peruano deseaba que viniera gente con nuevas ideas, personas técnicas, profesionales y que tuvieran enormes deseos de trabajar.

Es así como llegaron inmigrantes de diversas capacidades técnicas y profesionales, algunos de ellos se quedaron en Lima, otros fueron al interior del país. Pero es materia principal de este libro, narrar sobre las principales colonias alemanas que se establecieron en el país.

El Gobierno alemán y peruano debieran de sentirse orgullosos ya que los súbditos alemanes que llegaron fueron los únicos europeos que fundaron ciudades en el Perú sin utilizar armas y sin derramar una gota de sangre ajena que no fuera la de ellos. La conquista de la selva central fue con mucho trabajo y amor al prójimo, es por eso que se hicieron amigos de los nativos de esas zonas.

Las ciudades que fundaron los súbditos alemanes en la selva central fueron las siguientes: Pozuzo el 25 de Julio de 1859, Oxapampa el 30 de Agosto de 1891, Villa Rica el 28 de Julio de 1925, Satipo el 4 de Julio de 1929 y otras ciudades que se encuentran en la actualidad a los alrededores de las nombradas.

Pozuzo

El distrito de Pozuzo está ubicado en la Provincia de Oxapampa, Departamento de Pasco, en la zona central del país. Se encuentra ubicado a 462 km de la ciudad de Lima y a 82 km de Oxapampa. Sus límites son los siguientes: ...

La exposición completa está publicado en el libro «Problemática de los Descendientes Alemanes en el Perú». Para adquirir el libro contáctese con el autor Guillermo Godbersen al mail .